top of page

Comodato equipos biomédicos usados INVIMA: requisitos IIb–III y mantenimiento

  • David Dimate
  • 24 feb
  • 5 Min. de lectura

El concepto de comodato en equipos biomédicos usados INVIMA, la exigencia regulatoria se centra en que, tratándose de equipos de riesgo IIb–III, su disponibilidad bajo comodato o arrendamiento esté soportada por trazabilidad, evidencia de funcionamiento y un esquema de mantenimiento/posventa documentalmente verificable. Bajo el marco aplicable y los criterios administrativos usados por INVIMA, el equipo debe estar amparado por registro/permiso vigente del modelo, contar con hoja de vida (mantenimientos e intervenciones) y sostener responsabilidades por actor durante el tiempo de uso por la IPS/tenedor. Esta guía consolida requisitos, obligaciones de mantenimiento en comodato y prohibiciones relacionadas con la comercialización de usados IIb–III.


Comodato de equipos biomédicos usados: ventilador mecánico en entorno clínico con carpeta de contrato, llave de mantenimiento y checklist.
Imagen clínica hiperrealista de equipo biomédico usado con carpeta de comodato, herramienta y checklist, para ilustrar requisitos INVIMA, mantenimiento y responsabilidades por actor.


Comodato equipos biomédicos usados INVIMA: encuadre regulatorio para IIb–III



Para comodato en equipos biomédicos usados INVIMA, el marco aplicable exige que, tratándose de equipos de riesgo IIb–III, su disponibilidad se mantenga dentro de un esquema de control sanitario verificable. En la práctica, esto implica que el equipo usado no se trate como “mercancía libre”, sino como un equipo que debe conservar seguridad y desempeño, con trazabilidad documental y responsabilidades claras durante el uso por el tenedor.



Figuras viables: comodato/arrendamiento y límites frente a la comercialización de usados IIb–III



En criterios administrativos aplicados por INVIMA, la entrega de equipos usados de riesgo IIb–III debe estructurarse bajo figuras contractuales como comodato o arrendamiento, evitando esquemas que, por sus efectos, constituyan comercialización/venta de equipos usados de alto riesgo. La finalidad regulatoria es sostener responsabilidad y control durante el uso, y evitar circulación sin soporte técnico y documental.



Requisitos mínimos: amparo regulatorio del modelo y trazabilidad del equipo entregado



Un esquema defendible exige soportar, como mínimo:


  1. Amparo por registro sanitario/permiso vigente del modelo (trazabilidad regulatoria).

  2. Identificación y trazabilidad del equipo (serial/placa y correspondencia con el modelo amparado).

  3. Coherencia entre lo entregado y lo soportado documentalmente (equipo ↔ modelo ↔ soporte).



Evidencia de funcionamiento: condición operativa para equipos usados IIb–III



Para equipos usados de riesgo IIb–III, los criterios aplicados por INVIMA exigen sostener evidencia de funcionamiento y desempeño antes de su puesta a disposición bajo comodato/arrendamiento. En términos prácticos, esto se traduce en soportes verificables de revisión técnica, pruebas funcionales y, cuando aplique, verificación/calibración, preservando trazabilidad hacia el equipo específico (serial) y su condición al momento de entrega.



Hoja de vida del equipo: trazabilidad de mantenimiento preventivo/correctivo e intervenciones



Un componente central del control sanitario es la hoja de vida del equipo, entendida como el expediente de mantenimientos, intervenciones, repuestos críticos y eventos relevantes del ciclo de vida. Para efectos regulatorios, no basta afirmar “se hace mantenimiento”: debe existir trazabilidad documental que permita reconstruir qué se hizo, cuándo, bajo qué criterios y con qué resultado.



Mantenimiento de equipos biomédicos en comodato: obligaciones y control documental



En un esquema de comodato, el mantenimiento no opera como “servicio accesorio”: constituye un elemento de seguridad y desempeño del equipo durante su uso. Por ello, el esquema debe definir:


  1. Plan de mantenimiento (preventivo/correctivo y periodicidades).

  2. Responsable de ejecución (actor y, si hay tercero, bajo control y trazabilidad del responsable principal).

  3. Registros y evidencias de cada intervención (incluida verificación posterior).

  4. La exigencia regulatoria es que el mantenimiento sea documentable y verificable, y que el control se mantenga durante toda la vigencia del comodato.



Posventa de equipos biomédicos: responsabilidades por actor



El Decreto 4725 estructura responsabilidades por actor en el ciclo de vida del dispositivo, y en equipos biomédicos la posventa se conecta directamente con el mantenimiento del desempeño y la seguridad. En comodato/arrendamiento de usados, debe quedar asignado quién responde por:


  1. Continuidad del desempeño y disponibilidad de soporte técnico.

  2. Gestión de repuestos/partes y compatibilidad con el modelo amparado.

  3. Atención de incidentes y acciones correctivas.

  4. Gestión documental (hoja de vida, registros, reportes).


La regla operativa es evitar vacíos: el tenedor/IPS puede ejecutar actividades internas, pero el esquema debe preservar responsabilidad y trazabilidad del actor que pone el equipo en uso.



Prohibiciones INVIMA para equipos biomédicos usados IIb–III: riesgos de “venta encubierta”



En el estándar aplicado por INVIMA, existe especial restricción frente a la comercialización de equipos usados de riesgo IIb–III. Por ello, deben evitarse estructuras contractuales o prácticas que operen como transferencia de dominio o venta encubierta. El cumplimiento se defiende demostrando que la figura contractual preserva control, trazabilidad, responsabilidades y soporte técnico, sin convertir el equipo usado en un producto “libre” sin circuito de mantenimiento y evidencia.



Checklist documental mínimo (para sostener inspección/verificación)



  1. Contrato (comodato/arrendamiento) con responsabilidades de mantenimiento/posventa.

  2. Soporte de amparo regulatorio del modelo (RS/permiso).

  3. Identificación del equipo (serial/placa) y trazabilidad al modelo.

  4. Evidencia de funcionamiento y, si aplica, verificación/calibración.

  5. Hoja de vida y registros de mantenimiento/intervenciones.

  6. Plan de mantenimiento y registros de ejecución.

  7. Evidencia de asignación de responsabilidades por actor.



Marco normativo relacionado



  • Decreto 4725 de 2005.

  • Pronunciamientos formales INVIMA aplicables a comodato/arrendamiento, usados IIb–III, y exigencias de mantenimiento/soportes.



Preguntas frecuentes




¿Se permite entregar equipos biomédicos usados IIb–III en comodato?


Bajo criterios administrativos aplicados por INVIMA para equipos usados de riesgo IIb–III, la disponibilidad bajo comodato se admite en la medida en que el esquema preserve control sanitario verificable: el equipo debe estar amparado por registro/permiso del modelo, identificarse de forma trazable (serial/placa), y sostener evidencia de funcionamiento, hoja de vida y un esquema documentado de mantenimiento/posventa durante el tiempo de uso por el tenedor. El enfoque no es la figura contractual aislada, sino la capacidad de demostrar seguridad, desempeño y trazabilidad.



¿Se permite el arrendamiento de equipos biomédicos usados IIb–III?


En criterios aplicados por INVIMA, el arrendamiento opera como figura contractual viable siempre que cumpla el mismo estándar de control exigible en comodato: no puede degradarse a una entrega sin soporte técnico-documental. En términos regulatorios, la diferencia contractual no reemplaza las obligaciones de trazabilidad, evidencia de funcionamiento, hoja de vida, y mantenimiento/posventa; por el contrario, debe quedar claramente asignado quién responde por el desempeño y la continuidad del soporte.



¿Cuáles son los requisitos INVIMA mínimos para equipos usados riesgo IIb–III bajo comodato/arrendamiento?


De forma mínima, un paquete defendible debe sostener:

  1. Amparo regulatorio del modelo (registro/permiso vigente del modelo correspondiente).

  2. Identificación del equipo (serial/placa) y correspondencia con el modelo amparado.

  3. Evidencia de funcionamiento y, cuando aplique, verificación/calibración previa a la entrega.

  4. Hoja de vida del equipo (mantenimientos, intervenciones, repuestos críticos, eventos relevantes).

  5. Contrato (comodato/arrendamiento) con asignación de responsabilidades y esquema de mantenimiento/posventa.

  6. Registros durante la vigencia (mantenimiento ejecutado, verificaciones posteriores, incidentes y correctivos).



¿Qué debe incluir el mantenimiento de equipos biomédicos en comodato?


El mantenimiento en comodato debe estructurarse como obligación documentable y verificable ligada a la continuidad de seguridad y desempeño. Como mínimo:

  1. Plan de mantenimiento (preventivo/correctivo, periodicidades y criterios).

  2. Responsable de ejecución y control (actor que responde por el equipo y condiciones para terceros).

  3. Registros por intervención (qué se hizo, cuándo, repuestos usados, resultados y verificación posterior).

  4. Evidencia de verificación/calibración cuando aplique y trazabilidad al equipo (serial).

  5. Integración con hoja de vida del equipo (historial completo).



¿Cómo se define la posventa de equipos biomédicos: responsabilidades por actor en equipos usados entregados a una IPS/tenedor?


En equipos biomédicos, la posventa se conecta con la preservación del desempeño y la seguridad en operación. En un esquema de usados IIb–III, debe quedar asignado por actor quién responde por:


  1. Soporte técnico y continuidad del funcionamiento.

  2. Mantenimiento y disponibilidad/compatibilidad de repuestos.

  3. Gestión de incidentes y acciones correctivas.

  4. Trazabilidad documental (hoja de vida, registros, evidencias).


La IPS/tenedor puede ejecutar actividades internas, pero el esquema debe evitar vacíos de responsabilidad y mantener trazabilidad verificable.



Restricciones de comercialización para equipos biomédicos usados IIb–III


Para usados de riesgo IIb–III, INVIMA aplica un estándar restrictivo frente a esquemas que constituyan comercialización/venta o transferencia de dominio, en especial cuando ello implica pérdida de control sobre trazabilidad, mantenimiento y responsabilidades. Por eso, deben evitarse estructuras que operen como “venta encubierta” y, en su lugar, sostener figuras contractuales (comodato/arrendamiento) con control, soporte técnico, mantenimiento documentado y evidencia verificable del estado y desempeño del equipo.

bottom of page